Testeando LibreOffice pros y contras

Si pusimos a OpenOffice en la balanza, es obligatorio hacer lo mismo con LibreOffice. Esta suite nació en 2010 como una bifurcación (fork) de OpenOffice, impulsada por la propia comunidad de desarrolladores que buscaba un proyecto más independiente y dinámico.
Hoy en día, LibreOffice es el rey indiscutible de la ofimática de código abierto y la suite por defecto en la gran mayoría de las distribuciones Linux. Aquí tienes sus pros y contras actuales.
Ventajas (Pros)
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Desarrollo activo y constante: A diferencia de OpenOffice, la Document Foundation lanza actualizaciones mayores cada seis meses. Esto significa soporte para nuevas tecnologías, parches de seguridad rápidos y constantes mejoras de rendimiento.
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Excelente compatibilidad con Microsoft Office: Es la suite gratuita que mejor lee y escribe archivos
.docx,.xlsxy.pptx. Aunque los documentos con macros hipercomplejos o diseños muy rebuscados de Word pueden variar ligeramente, el 95% de las veces la fidelidad es total. -
Interfaz adaptable (Clásica o Moderna): Si te gusta el estilo tradicional de menús de toda la vida, lo tienes. Pero si prefieres una interfaz por pestañas parecida a la "cinta" (Ribbon) de Microsoft Office, puedes activarla con un par de clics (Menú Ver > Interfaz de usuario).
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Funciones avanzadas y exportación: Soporta de forma nativa la exportación a PDF (incluyendo PDF/A híbridos que se pueden volver a editar) y al formato de libros electrónicos EPUB. Además, su motor de cálculo en Calc es robusto y maneja hojas de datos masivas con soltura.
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Completamente gratuito y sin telemetría: Es software libre real. No hay versiones "Premium" bloqueadas detrás de un pago, ni anuncios, ni recolección invasiva de tus datos personales.
Desventajas (Contras)
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Consumo de recursos moderado: Al ser un software mucho más moderno, con soporte para gráficos acelerados por hardware y funciones complejas, pesa más y consume más memoria RAM que el viejo OpenOffice. En equipos extremadamente antiguos (de hace 15 años), puede sentirse algo pesado al arrancar.
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Sin ecosistema en la nube nativo: Al igual que su antecesor, LibreOffice está pensado para instalarse y usarse "en local". Aunque existe LibreOffice Online, requiere que tú mismo montes y configures un servidor (o uses servicios de terceros como Collabora Online) si quieres trabajar en equipo en tiempo real como en Google Docs.
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Curva de aprendizaje en macros: Si dependes críticamente de macros de Excel programadas en VBA (Visual Basic for Applications), la transición puede ser dolorosa. Aunque LibreOffice entiende bastante código VBA, muchas macros avanzadas tienen que reescribirse en su propio lenguaje (LibreOffice Basic).
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Estética funcional, pero no minimalista: Aunque ha mejorado muchísimo con paquetes de iconos modernos y soporte para modo oscuro, su diseño general sigue priorizando la densidad de herramientas sobre el minimalismo visual de las aplicaciones móviles o web actuales.
El veredicto
Si buscas una alternativa de escritorio a Microsoft Office que no te cueste un centavo, LibreOffice es la mejor opción disponible en el mercado. Supera a OpenOffice en absolutamente todos los aspectos técnicos, de compatibilidad y de seguridad. Solo perdería frente a herramientas como Google Docs o Microsoft 365 si para ti es un requisito indispensable la colaboración en la nube en tiempo real sin complicarte con configuraciones de servidores.